El otro día leyendo, me cautivó un texto que he adaptado un poco a la situación que (creo) a los post adolescentes nos pasa por la cabeza muy a menudo.
Ahí va:
“si pudiera ofrecerles un consejo para el futuro sería éste:
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora cuántas posibilidades tenías ante ti en realidad.
No te preocupes por el futuro. O preocúpate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación masticando chicle.
Lo que si es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorpendre a las 4 de la tarde un martes cualquiera. Todos los días haz algo a lo que temas.
No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos.
Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde. La competencia es larga y al final sólo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos. (pero si lo consigues, dime como). Guarda tus cartas de amor. Estirate.
No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida. Las personas más interesantes no lo sabían cuando tenían 25. És más, tampoco lo sabían a los 40.
Aprende a atender a tus padres, será tarde cuando ya no estén.
Llévate bien con tus hermanos, son el mejor vínculo con el pasado y probablemente te acompañarán en el futuro. Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porqué cuando más tiempo pasa, más vas a necesitar a las personas que conociste cuando eras joven. Vive en la ciudad, vive en el campo, viaja.
Acepta verdades: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán, y envejeceremos. Y después añoraremos esos tiempos cuando éramos jóvenes. No esperes que nadie te mantenga.
Sé cauto con los consejos que recibes, y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar de la caneca de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo, dándole más valor del que tiene.”

La suerte es que al menos en mi caso, tengo unas ganas inmensas de vivir. Y hacer cosas. Y aprender. Y demostrar lo bien preparados que estamos en muchas de las facetas de la vida. Y por eso valoro y agradezco estos apuntes de alguien que ha vivido, y a la gente que se preocupa por mí.


Add A Comment